ROCAS Y MINERALES DE NAVAS DE ESTENA
Javier Tordesillas Ortega
Introducción
La tierra firme de nuestro planeta, los continentes e islas actuales, son fruto de una serie de procesos geológicos que se han ido sucediendo a lo largo de la historia de La Tierra.
Hay una teoría que sostiene que en un principio existieron unas masas de tierra firme que al final de la Era Primaria, en el Carbonífero, se unieron y constituyeron un único continente que se ha dado en llamar Pangea. Transcurridos unos 170 millones de años, entre el Jurásico y el Cretácico, se dividió en los continentes de Gondwana y Laurasia los cuales a su vez también se fragmentaron para dar paso a lo largo de millones de años a la formación de los continentes actuales. Este proceso, explicado así en unas pocas líneas, parece algo sencillo y no lo fue; debieron actuar unas fuerzas que fragmentasen, desplazasen y diesen forma a esas placas continentales que estaban como “flotando” sobre el manto líquido o magma del planeta. El desplazamiento de los continentes no se ha detenido y sigue actualmente. Este fenómeno geológico se debe a la interacción de las placas que existen en el planeta y se denomina téctónica de placas.
A la vez que las placas se encuentran a la deriva interactúan entre sí, unas se aproximan y otras se alejan. Como consecuencia de ese doble 0efecto se generan unas fuerzas que deforman las placas, las desgarran o comprimen y dan paso a la aparición de diferentes fenómenos entre los que podemos citar la formación de las cordilleras, fallas de gran escala o se producen maremotos, terremotos y volcanes.
El paisaje que ahora contemplamos en el entorno de Navas de Estena es fruto de una serie de fenómenos geológicos comprendidos dentro de ese proceso más amplio que se ha apuntado anteriormente.
En un primer momento amplias zonas del planeta estaban cubiertas por el mar y en concreto en esta zona eran mares poco profundos y con plataformas continentales un tanto someras. Los fondos marinos se fueron recubriendo por sedimentos finos que con el paso de millones de años se transformaron en las rocas que ahora conforman los Montes de Toledo. Todo se inició en el Cámbrico Inferior (hace 540 millones de años) y se extendió hasta el Ordovícico Medio (hace 458 millones de años). El primero y más antiguo de aquellos fondos que se originó fue el constituido por las llamadas Pizarras del Pusa y las Areniscas del Azorejo, el segundo sería el de las Cuarcitas Armoricanas, el tercero las capas de Marjaliza, el cuarto el de las pizarras de Navas de Estena (pizarras de Neseuretus) y el último y más reciente lo fueron los depósitos aluviales, pequeñas terrazas y rañas. Originalmente de los cuatro primeros el más antiguo ocupaba la posición inferior y sobre este se fueron depositando sucesivamente los otros tres conjuntos de sedimentos.
PEÑA DE ESTENA
ESTRATOS DE PIZARRAS DEL PUSA
Al retirarse las aguas de aquel mar primitivo los estratos se habían consolidado dando paso a las rocas que hoy observamos, emergieron y vinieron a ser la primera tierra firme de la zona.
Si actualmente esos estratos se conservasen tal y como se generaron, las pizarras de Navas estarían en la superficie en contacto con los depósitos del Plioceno Pleistoceno y cubiertas por estas se encontrarían las series anteriores. No hay nada más que darnos unos paseos por el campo y comprobaremos que no es así.
¿Qué ocurrió entonces para que perdiesen su posición original?
En el pasado se produjeron dos procesos geológicos que fueron fundamentales para la formación de los Montes de Toledo, se trató de dos orogenias provocadas al colisionar las placas tectónicas y como consecuencia se produjeron plegamientos, facturas y levantamientos en la corteza que fueron formando algunas montañas y cordilleras. La primera fue la Orogenia Hercínica (Varisca) que se produjo entre el Devónico (hace unos 380 millones de años) y el Pérmico (hace unos 280 millones de años) con una duración de 100 millones de años. En ese tiempo las ya citadas placas tectónicas de Gondwana y Laurasia iban empujándose una contra otra, la fuerza de ese empuje provocó la aparición de fracturas y alzamientos de ciertos territorios que acabaron por propiciar la formación de cordilleras y una ellas fue nuestros Montes de Toledo, con el paso del tiempo aquella primitiva cordillera se fue erosionando, sus “formas” se suavizaron y perdieron altura.
ESTRATOS DEL DURAZNO
En la Era Terciar ia (Cenozoico), entre el Paleoceno (hace unos 65 millones de años) y el Eoceno (hace 56 millones de años) se produjo la Orogenia Alpina y por entonces el choque de las placas tectónicas promovieron la aparición del Himalaya, Atlas, Alpes, Apalaches, Pirineos y alguna cordillera más. Esta orogenia “rejuveneció” los Montes de Toledo, los volvió a elevar y los conformó tal y como los observamos ahora.
Debido a los efectos de aquellas dos orogenias los estratos del entorno de Navas de Estena fueron perdiendo su posición original, se inclinaron, bascularon unos sobre otros, se fracturaron e incluso en algunas zonas quedaron en posición vertical. La zona donde mejor son observables estos procesos es sin duda El Boquerón del Estena.
LAS TORRES DEL BOQUERÓN DE ESTENA
Desde el punto de vista geológico es de interés el reseñar que el Boquerón de Estena se formó al producirse hace millones de años una falla de carácter local que fracturó los estratos de cuarcita armoricana a la vez que los hizo adquirir diferentes rumbos y buzamientos (inclinaciones). En épocas más recientes el río Estena terminaría encajado en él para dirigir sus aguas hacia el Guadiana.
Al ir recorriéndolo caminaremos a lo largo del tiempo, sobre millones de años, puesto que está constituido por materiales del de Ordovícico y del Cámbrico. En este sentido es de destacar la ausencia de algunos estratos intermedios que se deberían encontrar en la base del Ordovíco en su contacto con el Cámbrico, es lo que los especialistas han venido en denominar como la Discordancia Toledánica y que se manifestará en otros lugares. Este fenómeno se puede observar poco antes de llegar al arroyo del Maíllo donde los estratos ordivícicos se presentan inclinados y los cámbricos en sentido vertical.
A nivel paleontológico contiene registros fósiles que atestiguan su pasado marino. A lo largo de la ruta pueden observarse icnofósiles de crucianas, skolithos, astropolichnus y el famoso Palaeophycus Tubularis; sin olvidar los ripple-marks o rizaduras producidas por el oleaje del mar.
CRUCIANAS EN EL BOQUERÓN
Rocas de navas de estena
1.1 – CUARCITA
La cuarcita armoricana que conforma las partes altas de los Montes de Toledo es una roca de origen metamórfico, se formó debido al efecto de un metamorfismo regional que mediante fuertes presiones actuó sobre areniscas de grano fino que se habían depositado en el fondo marino en el Ordovícico Inferior. También se localiza en zonas de la Cordillera Cantábrica, Sierra Morena, Monfragüe, Peña de Francia, Sierra de la Culebra y Murcia. Así mismo, aparece en los montes islas de Almonacid, Layos, Nambroca, Noez y Pulgar que se encuentran en el macizo cristalino de Toledo. Es una roca propia de la Era Paleozóica. Contiene restos fósiles.
BLOQUE DE CUARCITA
En un alto porcentaje está constituida por cuarzo (dióxido de silicio – Si2O) acompañado de otros minerales tales como el hierro, ilmenita, rutilo y zircón. Es una roca de grano fino, bastante dura -7 en la escala de Mohs- y resistente a la erosión. Suele ser de color claro y si muestra color pardo-oscuro es debido a un alto contenido en hierro. Fractura de forma irregular y algo concoide y cuando contiene diaclasas es por donde se rompe para originar bloques de aristas rectas. Debido a su dureza no presenta exfoliación.
BLOQUES DE ARISTAS RECTAS
En el Cuaternario las cuarcitas de nuestros montes sufrieron un proceso de gelifracción debido a las bajas temperaturas que se dieron en algunos momentos de este periodo. El agua se introducía en las grietas y diaclasas, se congelaba y actuaba como una cuña fracturando las rocas. Como consecuencia de ese proceso los estratos de las partes más altas de las sierras ya fracturados se desplazaban ladera abajo para poco a poco formar las pedrizas o canchales que tan comunes son en los Montes de Toledo.
CUARCITA CON DIACLASAS DE CUARZO
En ocasiones las cuarcitas presentan pequeñas estratificaciones, son las marcas de los sedimentos marinos originales y que en la parte superior de cada uno de ellos se depositó una fina película de hierro.
CUARCITA CON PEQUEÑOS ESTRATOS
En las diaclasas puede encontrarse alguna dendrita de pirolusita (dióxido de manganeso – MnO2-).
DENDRITA DE PIROLUSITA
En Navas de Estena es la roca predominante y se localiza en amplias zonas de su término municipal, las podemos observar en las sierras del Carrizal, Ramiro, Fuentefría, Muelas, Rocigalgo, Risco de las Paradas, Corral de Cantos, Iruelas, Las Monjas, Ciguiñuelas y Maillo.
Los bloques más pequeños de cuarcita procedentes de las sierras, junto a otros materiales más finos, por efecto de las aguas circulantes fueron erosionados y trasladados a tierras más bajas, allí se sedimentaron y dieron origen a un suelo denominado raña. En el entorno próximo a Navas de Estena se encuentran algunos depósitos de este tipo, sin embargo en el área de Retuerta del Bullaque, Ciguiñuelas y Cabañeros hay amplias zonas cubiertas por rañas.
Igualmente, hay que indicar que los cantos rodados que han ido arrastrando los arroyos y el río Estena son mayoritariamente de cuarcita.
Tradicionalmente la cuarcita se ha utilizado en el empedrado de las eras y patios, levantamiento de muros en huertos y corrales, construcción de edificios y chapado de zócalos y chimeneas.
PEDRIZA DE FUENTEFRIA
Pedrizas del entorno de Navas de Estena:
- del Carrizal – del Tesorillo
- del Puerto de la Revollera – del Guijo
- del Puerto del Reventón – del Sobaco
- del Pilanco – de Los Noques
- de Sierra Blanca – de La Chopera
- de Fuentefría – de la Mueda
- de Los Muertos – del Boquerón
- del Collado Hondo – del Fresno
- del Jaguarzal – del Mojarral
- del Mostajo – del Mulero
- del Pocito – del Quejigar
- del Tío Lucas – del Canalizo
- de Majalaburra – de los Guindos
1.2 – PIZARRA
Esta segunda roca también es metamórfica y se originó a partir de arcillas sedimentarias de los fondos marinos conocidas como lutitas, pero en este segundo caso proceden del Ordovíco Medio.
Su color va desde el gris hasta el negro dependiendo de la cantidad de hierro que contengan, es de grano fino, su dureza está entre 3 y 4 en la escala de Mohs, presenta buena exfoliación, muy impermeable y sus componentes son el cuarzo, la moscovita, la clorita, la sericita y el hierro. En el interior de sus estratos se pueden encontrar nódulos o acumulaciones de hierro.
PIZARRA
Es menos abundante que la cuarcita y sus estratos se localizan en gran parte del valle, ya sea al descubierto o bajo las tierras de labor. El propio pueblo está construido sobre esta roca.
Las pizarras con menos densidad si quedan expuestas a los agentes atmosféricos con el paso del tiempo terminan por disgregarse en pequeñas partículas.
Las pizarras duras tradicionalmente se han empleado en la construcción de muros y en el enlosado de habitaciones y patios. Los antiguos colmeneros solían utilizar lajas de pizarra como solera de sus colmenas de corcho. También se usó, y se sigue haciendo, como zahorra para reparar caminos.
MURO DE PIZARRA
Aún se pueden observar los restos de dos pequeñas canteras de las que se extraían pizarras, una estaba en el Raso de Posavieja y otra en La Cantera.
Los restos muy menudos de pizarra se utilizaron como sustitutivo de la arena y en la construcción se mezclaban con barro e incluso con cemento. En Las Becerrillas hay una zona con bastante acumulación de estos materiales, se la conoce con el topónimo El Arenal, de allí en su día se extraían.
Aunque la pizarra de Navas presenta un grado de exfoliación y dureza, estos no son los idóneos para poder obtener finas lajas susceptibles de ser utilizada en recubrimiento de tejados y en el pasado no se utilizó con tal fin (si ocurre con las pizarras procedentes de Galicia, León y alguna zona más).
Como bien es sabido, en esta formación de pizarras se conservan restos fósiles de la fauna que habitaba en los fondos de aquel mar, existieron entre el Oretaniense y el Dobrotiviense (Ordovícico Medio) y su antigüedad está en torno a los 450 millones de años. Además de trilobites existieron braquiópodos, pelecípodos, gasterópodos, cefalópodos, graptolites y equinodermos. A estos estratos de pizarra los geólogos las han denominado Pizarras de Navas o Pizarras de Neseuretus, esta segunda acepción hace referencia a una especie de trilobites muy frecuente en ellos.
1.3 – LIMOLITA
Es una roca sedimentaria que conforma el nivel más bajo en la estratigrafía del Boquerón de Estena, sobre él descansaban los sucesivos estratos que fueron generándose en la zona. Se le ha denominado Pizarras del Pusa.
Se originó por la acumulación de limos marinos que contenían partículas de diferentes minerales, esto sucedió en el Cámbrico Inferior, por tanto, es la roca más antigua.
LIMOLITA
Es una roca de color verde claro, de grano muy fino y no presenta exfoliación. Su dureza es de 5 en la escala de Mohs, opaca, fractura en cualquier dirección y su densidad es de 2,2 gr/cm³.
Se localiza desde la desembocadura del arroyo del Maillo hasta Garbanzuelo, Gargantilla y Cabañeros.
ESTRATOS VERTICALES
MARCAS DE BIOTURBACIÓN
1.4 – ARENISCA
Es una roca sedimentaria de origen marino, su principal componente es el cuarzo, por lo general es de color claro y si contiene hierro adquiere tonos marrones. Es de grano medio y su superficie es algo áspera.
Se localiza desde la desembocadura del arroyo del Maillo hasta Garbanzuelo, Gargantilla y Cabañeros.
ARENISCAS DE GRANO FINO Y GRUESO
Los niveles donde se localiza se han denominado Arenisca del Azorejo y son los inmediatos superiores a las Pizarras del Pusa, también se depositaron en el Cambrico Inferior. A veces los estratos de arenisca aparecen intercalados con otros de pizarra y lutita.
ARENISCA METEORIZADA
Contiene restos fósiles de bastante interés y son los más antiguos en Navas de Estena. Se trata de huellas de medusas, gusanos y riplle marks.
Tradicionalmente en las casas de la localidad se tenía algún trozo de esta roca que se utilizaba para afilar cuchillos, navajas y alguna otra herramienta.
Se localiza junto al arroyo del Maillo, Garbanzuelo y Piedras Picadas.
No hay que confundirla con la arenisca caliza (con carbonato cálcico) muy abundante en la península ibérica y utilizada ampliamente en la construcción.
MINERALES DE NAVAS DE ESTENA
2.1 – OLIGISTO
El oligisto o hematites es una mena importante de hierro y su principal componente es el óxido férrico (Fe2O3), es de color marrón oscuro, su fractura es algo concoide, no presenta exfoliación, su dureza está entre 5 y 6 en la escala de Mohs, su densidad es 5gr/cm³ y su raya es de color rojo.
OLIGISTO MASIVO
En Navas de Estena se localiza en las pizarras y cuarcitas. Su aspecto puede ser masivo, en costras, nódulos, en pequeñas estratificaciones, terroso o constituyendo conglomerados.
Ya se ha indicado que cuando forman parte de las cuarcitas confieren a éstas tonos marrones y es bastante frecuente que en un fragmento de esta roca haya zonas que lo contengan y otras no, entonces mostrará manchas oscuras dentro de una masa de color claro.
OLIGISTO TERROSO
CONGLOMERADO CON CUARCITA
CONGLOMERADO CON CUARCITA
PSEUDOMORFISMO DE PIRITA EN OLIGISTO
NÓDULOS DE OLIGISTO
OLIGISTO ESTRATIFICADO
HIERRO FUNDIDO
Se trata de una escoria de sangrado. Procede de una ferrería (fundición) de monte de épocas pasadas.
2.2 – GOETHITA
La goethita es un óxido de hierro cuya fórmula es FeO2H, presenta formas arriñonadas reniformes, fibrorradiales u hojosas frecuentemente con irisaciones. Se formó en zonas de meteorización y pueden transformarse en limonita. Su color va del marrón al negro, su densidad es de 4,3 gr/cm³,1 tiene una dureza entre 5 y 5,5 según la escala de Mohg, se exfolia de forma perfecta, raya en marrón pardo, al fracturarse se astilla y cuando cristaliza lo hace en el sistema ortorrómbico.
Es una mena importante de hierro y se encuentra en el norte de España, Riotinto y Cabo de Gata.
GOETHITA
2.3 – LIMONITA
La limonita se ha formado debido a la oxidación y descomposición de otros óxidos de hierro por la acción del agua. Su fórmula es FeO(OH)nH2O, tiene aspecto terroso, es de color amarillo (de ahí el nombre de limonita), su densidad está entre 3,6 y 4,4 gr/cm³, su dureza se encuentra entre 5 y 5,5 en la escala de Mohg y raya en color amarillo. En algunos casos más que un mineral propiamente dicho se le puede considerar una mezcla de diferentes óxidos de hierro.
Ya se usaba en la Prehistoria para pintar con él y actualmente algunas culturas lo usan como pigmento corporal.
En Navas de Estena la tierra con contenido en limonita (ocre) se utilizaba para encalar las paredes de las cocinas y para ello se mezclaba previamente con ceniza o con cal.
En España se encuentra en Ojos Negros (Teruel), Somorrostro (Vizcaya) y alguna localidad más.
LIMONITA
2.4 – PIRITA
La pirita – FeS2 – es un mineral del grupo de los sulfuros, tiene una densidad de 5 gr/cm³, su dureza está entre 6 y 6,5, presenta brillo metálico, raya en verde negruzco, fractura en forma concoide y no se exfolia. Cristaliza en el sistema cúbico constituyendo octaedros, dodecaedros pentagonales y maclas.
Se utiliza para producir ácido sulfúrico, en la producción de acero y elaboración de tintes.
Desde la antigüedad la pirita se utilizó para producir fuego golpeando un trozo de este mineral con otro de cuarzo, el mejor era el silex.
En España se encuentra en Riotinto (Huelva), La Rioja, Soria y Murcia. En las minas de Navajún y Ambasaguas se extraen excelentes cristales muy valorados por los mineralogistas.
En Navas de Estena se han localizado cristales en las limolitas del arroyo del Maillo y en Gargantilla. Se trata de pequeños cristales cúbicos (de 5 o 6 milímetros los mayores) que están muy “atrapados” en la roca madre y cuando se trata de extraerlos muchos de ellos se facturan. Si se encuentran en la superficie de una roca la pirita se meteoriza y desaparece, quedan únicamente los moldes manchados con algo de óxido.
PIRITA
minería del hierro
En el pasado en el sector de los Montes de Toledo próximo a Navas de Estena existieron algunas explotaciones mineras de hierro y aunque no aportaron grandes cantidades de este metal no fue obstáculo para que se llevasen adelante. Dado que la rentabilidad de aquellas minas debió ser muy justa y que en otras zonas del país se producía hierro en cantidad, se irían abandonando. No debemos olvidar que en Los Navalucillos hubo una fundición- ferrería.
Se tienen noticias que ya desde la época de los romanos, incluso antes, existieron algunas explotaciones mineras en la zona, un buen ejemplo es la mina de hierro de San Pablo. Sería en el siglo XIX cuando se despertase más interés por esta actividad.
Hubo minas de hierro en Retuerta del Bullaque (Valle García), Hontanar (Las Iruelas), San Pablo de los Montes, Navahermosa, Los Navalmorales (Herrera) y Los Navalucillos.
Las minas más próximas a Navas de Estena fueron las de Las Iruelas (Hontanar) y la de la Sierra de Ciguñuelas (Los Navalucillos). De la primera lo único que se conserva es un gran socavón alargado y de la segunda quedan la mina y las ruinas de un edificio un tanto grande. La mina es una oquedad bastante amplia a la que se puede acceder fácilmente, en su interior hay varios filones de los que se extraía el mineral, se trasladaba hasta la instalación de Riofrío, allí se machacaba e incluso se llegó a fundir en algún momento en pequeñas cantidades. Seguramente el mineral en bruto debió trasladarse hasta la ferrería del Mazo. La explotación de esta mina pudo iniciarse cuando Valentin Briaboine (“El Francés”) era propietario del Cerezo.
ESCORIA DE FUNDICIÓN
La ferrería de San José del Mazo estaba situada junto al río Pusa en Los Navalucillos. El empresario catalán José Safont compró un molino y en 1844 mandó construir en aquel lugar una instalación metalúrgica con un horno de fundición y un martinete. En el horno fundían el hierro procedente de las minas de la zona y con el martinete machaban y daban forma al hierro fundido para elaborar con él herramientas de diferentes tipos. El martinete era un artilugio movido por la fuerza del agua que llegaba desde el río por un canal, en este había una rueda conectada a una segunda que mediante trinquetes accionaba un gran martillo; el hierro calentado previamente en una fragua se ponía sobre un yunque y era golpeado por el martillo para ir dándole la forma deseada. Actualmente en el paraje El Mazo (referencia al martillo del martinete) quedan las ruinas en muy mal estado de aquellas instalaciones donde en algún momento llegaron a trabajar hasta trescientos trabajadores.
Es posible que en el entorno de Navas de Estena en el pasado se fundiesen pequeñas cantidades de oligisto en fundiciones o ferrerías de monte mediante procedimientos muy rudimentarios.
No se debe olvidar el yacimiento de magnetita – Fe3O4 – del arroyo Perales en San Pablo de los Montes debido a su rareza e interés mineralógico.
2.5 – MANGANESO
Es un metal que se encuentra libre en la naturaleza o en la composición de otros minerales y rocas, su fórmula es Mn, es de un aspecto similar a la goethita y pirolusita. Su apariencia es arriñonada o terrosa, es de color negro, su densidad es de 4,4 gr/cm³, su dureza es de 4, raya marrón oscuro, fractura de forma desigual y si cristaliza lo hace en el sistema monoclínico.
En España se encuentra en las provincias de Huelva y Burgos. Es importante para la salud humana puesto que es útil en procesos metabólicos y formación de huesos y músculos, de ahí la importancia de consumir alimentos que lo contengan, tales como lentejas, espinacas, frutos secos, etc.
MANGANESO
2.6 – CUARZO
Es un mineral muy abundante en la naturaleza, pertenece al grupo de los silicatos y muy resistente a la meteorización, es dióxido de silicio – SiO2-, su dureza es 7, raya en blanco, tiene una densidad de 3,65 gr/cm³, presenta brillo vítreo, sin exfoliación, es frágil y cuando cristaliza lo hace en el sistema trigonal. Los cristales más conocidos lo constituyen un prisma rematado por una pirámide y existen bastantes variedades. Muy conocidas son la amatista (color morado), el cristal de roca (transparente) y el cuarzo ahumado (color negro).
CUARZO MASIVO
En Navas de Estena se encuentra la variedad cuarzo lechoso (color blanco) en forma masiva y si presenta cristales estos están muy entrecruzados.
Se utiliza para la fabricación del vidrio, en cerámica, metalurgia y electrónica.
CUARZO CON CRISTALES
2.7 – GALENA
Este mineral tiene un alto contenido en plomo, es sulfuro de plomo – PbS- y por lo general su formación se produjo en filones hidrotermales. Su dureza está entre 2,5 y 3, es bastante pesado puesto que su densidad es 7 gr/cm³, presenta brillo metálico intenso y tiene una exfoliación perfecta en cubos. Suele aparecer asociado a la baritina y blenda. Si contiene un porcentaje de plata se le denomina galena argentífera.
GALENA SOBRE CUARZO
Se utiliza principalmente en la industria química, en la fabricación de baterías, en metalurgia y como componente de esmaltes.
En España se localiza principalmente en Linares, La Carolina (Jaen), Cabo de Gata (Almería) y en Aznalcóllar (Sevilla) dentro de la Faja pirítica ibérica.
Debido a que es tóxico se intenta reducir su empleo puesto que se acumula en los organismos vivos, un caso muy conocido es el determinados pescados.
En Navas de Estena se extrajo en la mina “Las Minillas” junto al arroyo de Las Peralosas. Se trata de una pequeña explotación constituida por dos pozos de los cuales se debió extraer unas cantidades poco significativas de galena y blenda. Según informaban algunas personas mayores parece ser que existía otro pozo más antiguo.
2.8- BLENDA
Es un sulfuro de zinc –ZnS- y también es conocida como esfarelita. Se formó en depósitos hidrotermales, puede ser de color amarillo, marrón, de dureza entre 3,5 y 4, su densidad se encuentra entre 3,9 y 4,2 gr/cm³, su brillo es adamantino, de fractura concoide, presenta cierta fragilidad y cristaliza en el sistema cúbico.
En Navas de Estena se localiza junto a la galena de “Las Minillas”.
Es la principal mena de zinc y se utiliza en procesos de galvanizado, para elaborar pinturas, en la fabricación de baterías y en tratamientos para la madera.
En España se encuentra en Cantabria, País Vasco, Navarra y Murcia.
La blenda acaramelada de Aliva (Cantabria) de siempre ha despertado bastante interés mineralógico debido a su colorido y cristalización.
BLENDA
MINERíA del plomo
Además de la mina de Navas de Estena se explotaron otras minas de plomo en ambas vertientes de los montes. En la vertiente sur en Los Alares funcionaron las minas Del Miedo y la de la Laguna de los Moros, en Los Navalmorales las de Herrera, en La Jara existieron pequeñas explotaciones en Alcaudete de la Jara, Sevilleja de la Jara y en las Minas de Santa Quiteria. En la vertiente norte las hubo en Navahermosa, Polán, Guadamur, Layos, Argés y Mazambroz. En esta última localidad a lo largo de los años existieron tres minas, la más importante fue la mina La Unión conocida también con el nombre de La Económica. Se empezó a explotar en 1876 hasta finales de los años 70 del siglo pasado con alguna interrupción, se extraían galena y blenda que se separaban mediante un sistema de flotación una vez molido el mineral bruto obtenido. El pozo maestro tenía una profundidad aproximada a los 200 metros con 11 niveles de galerías.
PLOMO Y ZINC – MINA «LA UNIÓN»
UNA CURIOSIDAD: LAS SEPTARIAS
Ya se ha indicado que en los estratos de pizarra se pueden encontrar nódulos no muy grandes constituidos por mineral de hierro, también se pueden localizar otros de pizarra muy densa cuyo tamaño oscila entre los pequeños de pocos centímetros de diámetro hasta los más grandes que pueden llegara a medir 30 centímetros o incluso más. Se generaron cuando los fondos marinos estaban constituidos por sedimentos de grano fino que posteriormente se transformaron en pizarra. El aspecto externo de estas estructuras geológicas es similar a la de un canto rodado esférico o arriñonado pero en su interior presentan una apariencia un tanto peculiar. Por lo general, cuando son pequeños son macizos y en el caso de los más grandes al originarse su zona externa se endureció y la interna se desecó formándose una serie de grietas o septos que quedaron huecos. Con el paso del tiempo en algunos de esos huecos se produjo un fenómeno de relleno por permineralización con cuarzo. Este proceso consistió en la precipitación de dicho mineral en los espacios vacíos del interior del nódulo (las partes de relleno de los nódulos son de color blanquecino). A estas formaciones de rellenos se les ha denominado septarias.
Si los nódulos se seccionan pueden presentar los siguientes aspectos:
- Son macizos en todo su interior.
- Presentan septos huecos.
- Presentan los septos rellenos. Son las septarias.
NÓDULO COMPLETA
SEPTARIA CON LOS SEPTOS VACIOS
En algunas ocasiones se han encontrado restos fósiles dentro de los nódulos y estos pueden presentar un aspecto “craquelado” si en su momento se generaron septos.
SEPTARIA CON UN TRILOBITES EN SU INTERIOR
El proceso de permineralización en los nódulos guarda cierta similitud con el relleno y tapizado de las geodas aunque estas se originaron en otros tipos de rocas. Pueden estar recubiertas en su parte interior por cristales de selenita, calcita, cuarzo transparente, amatista u otros minerales que les aportan un gran atractivo desde el punto de vista estético y mineralógico.
SECCIÓN DE UNA SEPTARIA
bibliografía recomendada
– García Canseco, V. y otros: «Parque Nacional de Cabañeros». Ed. Ecohabitat. 1997.
– González Menéndez, L. y otros «Guía Geológica del Parque Nacional de Cabañeros». Instituto Geológico y Minero de España y Organismo Autónimo Parques Nacionales. Madrid 2017.
– «Guía de Naturaleza Blume: Minerales». Ed. Blume S.A. Barcelona. 1983.
– «Guía de Naturaleza Blume: Rocas». Ed. Blume, S.A. Barcelona. 1983.
Navas de Estena, 16 de junio de 2025
Javier Tordesillas Ortega